domingo, 16 de diciembre de 2012


PROYECTO DE 5º GRADO "A" CONJUNTAMENTE CON BIBLIOTECA

“PATEANDO LUNAS”: “DE NOVELA A CUENTO”


Ø Se escuchó leer toda la novela, analizándola capítulo por capítulo.

Ø Luego de cada capítulo se escribía colectivamente un resumen de lo leído, dándole forma al cuento.

Ø Posteriormente se ilustró en borrado y se organizó el escrito.

Ø Por último se confección el rotafolio.



MAYTE Y EL FÚTBOL


Había una vez, una niña llamada Mayte, a la que le gustaba mucho jugar al fútbol, pero a su papá le disgustaba esa idea, porque era una niña y le parecía que ella tenía que jugar a las muñecas; se enojaba y la mandaba a su cuarto a estudiar.

Ella se sentía muy sola y triste cuando estaba en su pieza, porque escuchaba desde la ventana a sus amigos jugar a la pelota. Ellos la dejaban estar en su equipo de fútbol, que jugaba en la plaza. Ya que si bien era flaca y petiza, tenía  piernas fuertes.

Pero cada tanto, cuando podía, se iba a jugar con sus amigos, sin que sus padres se enteraran.
Un domingo soleado, en la plaza frente a la casa de Mayte, en la que había mucha gente, un grupo de chicos jugaban a la pelota. Los equipos no se llevaban muy bien, porque el partido no era muy “limpio”.

Mayte iba de acá para allá, preguntando si podía jugar, nadie le respondía, ignorándola, hasta que se armó una pelea y un jugador se fue.

Ella insistía en jugar en ese lugar, pero el otro equipo no la dejaba, hasta que en medio del alboroto, los padres separaron a los jugadores y se los llevaron a sus casas, entre la gente estaba la vecina de Mayte, Doña Pola, que le habló a la madre de la nena, la cual terminó castigada.
Mayte se puso a ordenar su cuarto, enojada, pero de repente pensó que llegaba la primavera y se puso contenta. Después su madre la llamó para ir a comer sopa de fideos, imaginando cosas terribles de esa comida, por lo cual pensaba que el castigo no terminaba, más aún cuando le dijeron que iban a ir a visitar a sus tíos y su prima Esther, la niña perfecta para los padres y no para ella.

La visita a la casa de la prima fue terrible, terminaron peleadas, Esther llorando y Mayte castigada nuevamente.


Mayte con sus amigos, no se olvidaban de doña Pola y estaban planeando su merecido castigo. Aunque los amigos de Mayte se estaban preparando para el desafío con el equipo del gordo, que al fin habían podido arreglar ese esperado partido.

Llego el momento del plan contra Doña Pola y sus amigas. Mayte con sus amigos se juntaron en la plaza esperaron a las viejas para poner en marcha su plan.

Fingieron que Pola hablaba mal a las espaldas de sus amigas, y al revés, para crear un malestar entre ellas en la cual terminaron discutiendo y peleándose.
Pero… lo usual pasó, Doña Pola fue a la casa de Mayte, aunque esta vez la mamá la defendió y Mayte salió ganando, ya que estaba cansada del chusmerió de las viejas.

Luego Mayte y su madre tuvieron una interesante conversación, en la que la mamá decía que quería ser bailarina y sus padres no la dejaban y se dio cuenta que ellos hacían lo mismo con su hija, aunque con el fútbol. Quedando que la madre la apoyaría ante su padre, para que pudiera jugar a la pelota.

Al otro día en el colegio Mayte se dirigió al gordo tratando de convencerlo para que la dejara jugar en el próximo partido. Mayte le propuso una apuesta diciéndole que si ella metía dos goles, el gordo debería integrarla a los partidos. El gordo aceptó y agregó a la apuesta que si ella no metía esos dos goles, tendría que ser su novia. Mayte dijo que sí y de este modo hicieron el trato.

La gran apuesta estaba realizada, si en el partido contra el equipo del gordo: “Los Guerreros”, Mayte no hacía dos goles, con su equipo: “Diente de Leche”, se convertiría en su novia. Pero antes del partido el gordo le da a Mayte un poema de amor, aunque no muy bien escrito.

Los guerreros abren el marcador.

Luego Salva mete un centro y Mayte mete un gooool de cabeza. ¡Empate!

Faltando un minuto… ¡Penal! A favor de Mayte. Ella recuerda lo que le dijo su padre al oído: - “Abajo y a las puntas”. –

Patea y gooool. ¡Ganaron el partido y la apuesta!

Y al final de los finales, Mayte y el gordo terminaron siendo muy buenos amigos… y mucho mejor si le regalara poemas de amor, pero bien escritos…



FIN


Cuento realizado en forma grupal y colaborativa por los/as alumnos/as de 5º “A”, de la Escuela Nº 3 – D.E. 18º “Monte Castro”. Junto a su docente Prof. Luján Lliacay, y el maestro bibliotecario Guillermo Di Fini. En el marco de un proyecto áulico, de leer una novela infantil y transformarla en cuento y pasarla a formato rotafolio.





 

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